Hola Amigos y Amigas, siguiendo los consejos que me han dado, voy a comenzar por presentarme.
Me llamo Noelia, pero casi todos me dicen Noé.
Soy Argentina pero no vivo en el país, y a quienes puedan sentir deseos de conocerme me anticipo a decirles que también soy inubicable.
Esta historia "totalmente verídica" comienza cuando tenía 14 años. Ahora tengo 37.
Comencemos
"UNA PAJA DE NOVELA"
Aunque desde mis 12 añitos había sentido miradas, y comentarios de hombres de toda edad, como toda hija única criada entre algodones y sobrecargada de mimos, llegué a los 14 inocente e ignorante de muchas cosas. Entre ellas por logica en el tema sexo, algo de lo que en aquella época prácticamente no se hablaba.
Pero, en aquel verano, con apenas 14 añitos estaba despertando a la vida.
La naturaleza me había regalado un hermoso par de tetas, buenas piernas y
unos sensuales labios carnosos, modestia aparte era (como me decían) una
Guachita Manteca.
Pero yo, inocente e ignorante, como les decía antes, no era aún consciente de eso.
Entre amigas y compañeras del Liceo, comenzó la onda de festejar los cumpleaños
con reuniones bailables.
Sí ya sé, estarán ansiosos por saber qué me pasó. Bueno continúo...
"UNA PAJA DE NOVELA"
Como a casi todas las jovencitas de mi edad, mis padres me daban permiso para ir a esas fiestas siempre y cuando alguna persona mayor nos acompañara.
Con nosotras, casi siempre iba Mirtha, la tía de una de mis amigas, una mujer de unos 40 años, flaca, pero fornida, siempre de pantalones, siempre fumando cigarrillos mentolados sin filtro, era macanuda y muy canchera.
Una noche volvíamos de una fiesta, yo había estado toda la noche apretando con un primo de la cumpleañera, agarrándome la tal calentura.
Había chuponeado delante de todos y el loco me manoseó toda sin que yo le pusiera ningún freno, al contrario, el loco tenía la verga bien dura, yo se la sentía bastante grande y descaradamente, a la vista de todos, ya no llevaba ni el ritmo de la música concentrada únicamente en refregarme contra aquel bulto caliente y duro.
Juro que si el loco me sacaba para la calle, sin que me dijera nada me hubiera prendido a chupársela y donde me apurara un poco me hubiera dejado coger sin ningún problema. Estaba recaliente. Pero no pasó nada.
Casi al final nos fuimos. Y, cuando casi llegábamos a mi casa, la tía de mi amiga se acercó a mí y en voz baja me preguntó si al otro día podría ir por su casa...
-Me gustaría charlar un rato contigo, pero tranquilas... y mañana justo estaré sola toda la tarde. Dijo...
Yo podría ser muy inocentona, pero tampoco era tonta.
Tenía claro que se me había ido la mano con el franeleo delante de todo el mundo, por eso le pregunté...
-¿Es por el espectáculo que dí hoy, le vas a contar algo a mis padres?
-No de ninguna manera, solo pretendo, si no te parece mal, aprovechar que estaré sola toda la tarde y que vos no tenés liceo. Para conversar sobre algunos temas que muchas veces a los padres les cuesta hablar con sus hijas. Me respondió
Consciente de haberme pasado de la raya, mi mente fue un relámpago y enseguida encontré la manera de ir con tiempo para charlar.
-¿Puedo ir a eso de la 1?... pregunté
Me respondió que sí.
-Entonces si vos no contás nada, yo digo que voy a la matineé y podemos charlar hasta las 5 o la 6.
-No te preocupes, por supuesto no contaré nada, me interesa mucho hablar contigo... máxime... Y cambiando el tono de su voz agregó...
-“Porque veo que aunque sos la menor de la barra, sos la más “adelantadita”...
Habiendo quedado en eso, le di un beso, y entré a mi casa.
Se me había pasado la preocupación al ver lo macanuda que era Mirtha. Así que pasé por la cocina en busca de un pepino, pues a esa altura ya me había cebado a pajearme con ese consuelo.
Por suerte un pepino hermoso que había elegido al hacerle los mandados a mi vieja, estaba allí esperándome.
(Hoy en día, además de unos cuantos amigos, para los días de soledad tengo mejores consuelos)...
-¿Qué les parecen?
Me acosté sin hacer mucho ruido, al sacarme la bombacha la tenía ensopada, me metí rapidito bajo las sábanas y casi enseguida estaba con el pepino bien metido en la Pepa y refregándome el clítoris con los dedos.
No demoré casi nada en tener un tremendo orgasmo cimbrada en la cama, pero seguí pajeandome hasta que largué otro polvo de novela, no pudiendo evitar que se me escapara un gemido bastante fuerte, quedé en silencio, más , por suerte mis padres no escucharon nada. Agitada por los dos hermosos polvos, acurrucada en la cama como para dormir, vino a mi mente una imágen, era yo, delante de todos apretando con el loco, dejándome manosear toda, chuponeando y refregándome descaradamente, a la vista de todos en su verga. Y así, con la sensación de estar con aquella verga, terminé por primera vez, sacándome otro polvo. Estaba desaforada de tan caliente, me desnudé toda debajo de las sábanas, con una mano me enterraba el pepino, con el pulgar me restregaba el clítoris y con la otra mano me manoseaba las tetas, sobandolas bien y apretándome los pezones, mientras soñaba que me lo hacía algún macho.
Nunca antes me había hecho una paja tan brutal, ahora que se definirlo era una yegua en la cama, con la imágen de aquella pija largué el tercer polvo no pudiendo evitar un quejido junto a un resoplido, pero estaba con suerte mis padres tampoco escucharon nada. Ahí sí quedé dormida enseguida, me desperté a las once de la mañana cuando mí madre entró a hablarme, recién ahí, cuando la vi mirándome asombrada y diciéndo... -¿Qué es esto?... Recién ahí me percaté de que estaba totalmente en bolas, despatarrada en la cama y con todo al aire pues la sábana había caído al suelo. Supongo que ese día mí madre se tiene que haber dado cuenta de lo que había pasado. Pero no me dijo nada. (Por suerte no vió el pepino).
Después la sigo y les cuento… Chauuu
Un Beso
Noelia
Agradezco sus comentarios y les recuerdo que si es su deseo contactarme mi email es
noeliaguachita@gmail.com
Pero Por Favor no me traten con respeto, Soy una Puta...
