05 CON ALGO DE CULPA POR ENGAÑAR A MÍ NOVIO

Al veterano vergudo no logré verlo más, a pesar de pasearme una y otra vez por los pasillos del edificio intentando cruzarme con él.

No me resignaba, quería volver a mamar aquel tripón, volver a entregarle el culo, a tenerlo ensartado hasta el tronco y gozandolo como yegua.

Si hubiera logrado verlo, estaba decidida a encararlo y decirle que me había dejado totalmente emputecida, que estaba dispuesta a hacer todo (pero todo), lo que él quisiera, con tal de que volviera a garcharme el ojete. 

Pero no tuve suerte, por lo que con algo de culpa por haber cagado a mí novio entregandole a otro mi virgen culito , resolví no hacer más macanas y me dediqué a hacer playa y tomar sol. 

Pero, en la playa tomando sol, a cada rato mi mente volvía al tripón del veterano, a la botella de coca cola, a su tamaño, a su largo y su grosor...  

Y me volvía a calentar recordando que así de larga y así de gruesa era la verga que me había desvirgado el culo.

Aquel cipote gigante me había enviciado y mi culo comenzó a extrañar la verga. 

A partir de ése día, y durante los siguientes 10 días que estuve en Punta del Este, dos por tres pensaba en salir a pasearme en busca de que me levantara algún macho, y hacerme dar por el orto. 

Pero, logré contenerme, repitiéndome que había resuelto no cagar más a mí novio... Por lo menos hasta que lograra que me lo cogiera él. Con miedo de que pudiera darse cuenta, (por lo abierto que me había quedado). 

Todos los días me lo revisaba, poco a poco se fue volviendo a cerrar, y lo fui probando hasta que logré apretarme el dedo.

A los 5 días de volver de Punta del Este , mis viejos me dejaron ir unos días a lo de mi amiga. Llegué a las 11 de la mañana y a las 2 de la tarde ya estaba en la pieza con mi novio.

Garchando por supuesto... Luego de dos o tres días, de hacerme coger todas las tardes, llegó la oportunidad que yo esperaba.

Esa tarde, a mi novio no le prestaron la pieza, por lo que  estábamos en el garage de la casa de mi amiga, franeleando en un viejo sofá. Ella (en complicidad conmigo) con la excusa de unos mandados, salió y nos dejó solos.

A ésa altura, tenía la pollera de cinturón y las tetas por lógica de afuera, estábamos recalientes de tanto manosear y chuponear.

No sabía cómo sacarle el tema, pues hasta entonces yo me había mostrado reacia a las relaciones anales.

Al quedar solos y pensar en cogerme, él dijo que no tenía condón, pues los  había dejado en la pieza... 

Ahí yo aproveché y le dije…

-Sabés una cosa mi amor… Una de las amigas con las que hacía playa, me comentó que el novio para no correr peligro de preñarla, se la coje siempre por el culo y que a ella le encanta...

-Cómo no tenés condón... ¿Si vos querés? podemos probar...

-¿Querés por el culo?... Me preguntó… 

Yo, bobita... Le respondí

-No, si vos querés… cómo no tenés condón...

Se puso como loco, empezó a chuparme las tetas, apretarmelas y morderme los pezones, mientras con la otra mano me sobaba el culo y buscaba mi agujerito.

Me dió vuelta y abriéndome las nalgas me lo tanteó con un dedo, luego entró a enterrarmelo en el culo lentamente...

Yo, como había practicado, se lo apreté cuanto pude, después se lo fui aflojando poco a poco, hasta que no aguanté más y le pedí...

-Metéme otro 

Me enterró dos dedos más y bien adentro... 

Recaliente... Entré a gemir como loca...

-Dale... Cogéme... Dije...

Mi novio me puso en cuatro patas y antes de meterme la pija me dijo...

-Si te duele mucho me decís...

Me sentí mal, pensaba que me lo iba a desvirgar... ¡¡¡Pobre!!!... 

-Sí mi Amor, si me duele yo te aviso... -Dale...

Y saben algo, aquella pijita hizo gozar mucho a mi ojete y le dí leche dos veces. Claro, ni hablar del tripón que me había garchado, pero me iba a alcanzar para aguantarme un tiempo .

Después, recordé que el veterano me la había hecho limpiar, me arrodillé y se la empecé a chupar...

-Mi Amor, no precisa... Creo que tiene caquita... Me dijo... 

-Después de hacerme gozar el ojete como nunca imaginé, tu verga se lo merece, un poco de caquita no me importa... Le respondí...

No pude evitar pensar...  ¡¡¡Pobre!!!... "Si supiera que no es la primera vez que hago este tipo de limpieza"...

Sentía algo raro... Me calentaba haber cagado a mi novio... 

A partir de ese día mi novio se envició y permanentemente me daba por el culo, creí que con eso me alcanzaría para aguantar un tiempo .

Ya le había hecho demasiadas cagadas a mi novio, así que me hacía unas brutales pajas... Los pepinos, ahora me los enterraba en el culo...  Y cada vez más gruesos... 

Pero, nada me alcanzaba, ya no soportaba más, mi culo precisaba pija, no sabía qué hacer para estar sin que me cogieran el orto. 
Empezaron las clases, sin yo poder ir a lo de mi amiga ni el venir algún fin de semana, pasamos dos meses sin vernos y no aguanté más... 

Yo iba al liceo en el turno de la mañana, y como mis viejos no llegaban de trabajar hasta las 7 o las 8, después de salir tenía toda la tarde para mí.

Empecé a llevar una mochila para cambiarme la vestimenta. (mis planes no sintonizaban con el uniforme).
A la salida, cruzaba al café de enfrente y me cambiaba en el baño. Después vestida muy provocativa me iba al centro de Bs As...
Mi idea al principio era ir viendo que pasaba si me ponía a caminar, sin rumbo y vestida así... 
Ver lo que experimentaba al ofrecerme en la calle o si intentaban levantarme. 
Durante ese invierno lo hice muchas veces, no siempre me salia con la mia, pero al poco tiempo ya era bastante hábil para lograr que me cargaran tipos mayores y si estaban fuertes al rato estaba encamada. De esa forma conocí a Don Pedro que se transformó en mi novio veterano.

A esas primeras experiencias por iniciativa mia...
Se sumaron las que tenia con mi novio. El loco me hacía agarrar unas calenturas hermosas y me terminaba cogiendo en cualquier lugar.

Una vez fuimos a un baile y nos refregamos tanto que a mí se me sentía el olor a concha. Yo estaba con la regla pero el loco me sacó para la calle y a media cuadra del baile, contra una columna me cogió bien cogido el orto.
Yo estaba tan caliente, gozándomelo todo que pasaron dos o tres autos, prendieron las luces, tocaron bocina y a mí no me importó.
Fue asi que al poco tiempo de estarme garchando cada vez que podía, que un día me dijo...

-Quiero hacerte un planteo... 
-Yo estoy loco de la vida contigo, no puedo creer la suerte que tuve de engancharme a una guacha como vos, todo lo que siempre soñe tener una novia pero una novia bien putita.
-Ahora, también soy lo bastante inteligente para no engañarme, soy consciente que para mantenerte como mi hembra tendre que darte la libertad suficiente como para que vez en cuando puedas hacerte coger por otros machos.
-No es cuestión de que yo sea o no un buen macho, sino que tu eres demasiado calentona y te encanta garchar, nunca te alcanzaría coger con uno solo.

-Por eso creo que debemos comenzar a dar los primeros pasos para transformarnos en una pareja abierta, (en lo que a nuestra vida sexual se refiere).

-Debemos aceptar que nuestra manera de ser muestra claramente que esa es la mejor opción para que la Aventura en Común que estamos iniciando no caiga en las trampas de la rutina como vemos a diario que ocurre a nuestro alrededor.

Ya les conte que me llevaba a la pieza de un amigo.
Al principio me llevaba para poder garcharme bien comodo y tranquilo... 
Pero después de ese planteo, entraron a garcharme casi siempre entre los dos.
Al ver lo calentona 
que era que me dejaba hacer cualquier cosa empezaron a hacerme largar leche de todas maneras, me pajeaban y me cogían como y donde se les ocurría y yo les largaba brutas acabadas.
Resulto que su amigo además de ser un degenerado, y muy aguantador tenia un hermoso pedazo de verga. Entonces como correspondia a una pareja abierta, yo dos por tres estaba en la pieza, sin mi novio, haciéndome coger el ojete por su amigo.

Y así, entre mis salidas en busca de machos cuando no podia ir a ver a mi novio y que cuando iba mi novio y su amigo me agarraban de Putita. 

Cuando cumplí los 16 años ya tenía un training respetable.

Con Don Pedro garchaba por lo menos un par veces entre semana y otra los sábados. 

Además los sábados siempre tenia otros levantes extra, así que garchaba con dos o tres machos más . 

Lo que no había probado todavía era una fiestita con varios, pero me lamía de ganas.

Pero de esto, aún con el tema de la pareja abierta, a mi novio no le contaba nada. 

Después la sigo y les cuento… Chauuu
Un Beso
Noelia
Agradezco sus comentarios y les recuerdo que si es su deseo contactarme mi email es
noeliaguachita@gmail.com
Pero Por Favor no me traten con respeto, Soy una Puta...



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